Amor, cuidado y bienestar
Todo comenzó el día que encontré a Edem. Estaba sola, vulnerable y en situación de riesgo. No pude quedarme de brazos cruzados: la rescaté y le di los primeros cuidados que necesitaba.
Gracias a la protectora “Ayúdanos a ayudar almas rotas”, Edem tuvo una segunda oportunidad. Hoy vive feliz en una casa de acogida, recuperándose física y emocionalmente.